Una fachada vieja, sucia y con graffiti supone un grave problema de imagen que crea mal estar entre vecinos y devalúa el precio de las viviendas. Así una fachada con un buen aspecto supone una mejor calidad de vida.
Con nuestro sistema de agua a presión con micro abrasivos el resultado de la restauración resulta inmejorable.
Este mismo sistema se puede aplicar para la limpieza de monumentos, estatuas u otras superficies verticales.